25 December
Elegir nunca se me dio bien, así que podríamos decir que dejo que la vida me elija a mí, y ya sabes, nunca me he considerado un tipo con suerte, pero con razón. Y de tropezón en tropezón fui convirtiéndome en lo que ahora soy... una sombra que mece el viento, un sin vivir que divaga lamento a lamento, un querer y no poder, un gritar o enloquecer, un correr para alcanzar y no lograr ni emborrachar de pena mis venas, supero a la victima que el alma engangrena... y levantarme una vez más y sin mirar atrás arrastrarme a ras de suelo por ese estúpido miedo a saltar y no alcanzar el cielo.
Descripción apropiada por un gran amigo. Texto bajo www.blog.ya.com/quimeras